
Los jugadores mostraron un mensaje de apoyo a la AFA en plena causa judicial contra su presidente. La reacción de los hinchas dejó al descubierto el malestar con la conducción del fútbol argentino.
San Lorenzo e Instituto protagonizaron una imagen que sintetiza el momento del fútbol argentino. Antes del partido por el Torneo Apertura, ambos planteles salieron al campo con una camiseta que decía: “Basta de perseguirnos. AFA somos todos los clubes”, en respaldo a Claudio Tapia.
El gesto se dio días después de que la Liga Profesional anunciara un paro para la primera semana de marzo, coincidiendo con la citación judicial a Tapia y al tesorero Pablo Toviggino por una causa de presunta evasión de aportes por más de 19 mil millones de pesos, impulsada por la Agencia de Recaudación y Control Aduanero.
La escena fue coordinada: las remeras fueron entregadas minutos antes del partido y los jugadores posaron para las fotos con el mensaje visible, incluso tapando a los patrocinadores oficiales. El respaldo institucional se reforzó luego con comunicados de los clubes defendiendo la “autonomía” del fútbol argentino.
Pero en el estadio la respuesta fue otra. Desde la tribuna local se escucharon cánticos contra Tapia y la conducción de la AFA. Parte del enojo remite a decisiones recientes, como la programación de partidos en lapsos de 48 horas y cuestionamientos recurrentes sobre arbitrajes y organización de los torneos.
El contraste fue evidente: dirigentes alineados, jugadores cumpliendo la consigna y socios expresando malestar. En medio de una causa judicial millonaria, la conducción eligió mostrarse fuerte puertas afuera. La pregunta es si esa fortaleza institucional refleja consenso real o sólo disciplina interna.