
El exdelegado habló con La Curva, denunció aumento de la inseguridad, criticó la falta de presencia territorial y aseguró que el barrio necesita “voluntad política” para recuperar el orden.
El exdelegado de Los Hornos, Pablo Cosso, analizó la situación actual de la localidad en diálogo con La Curva y dejó una definición contundente: “Hoy Los Hornos es La Matanza”.
La comparación no fue casual. Según explicó, responde al nivel de inseguridad que atraviesa el barrio. “Hoy el vecino sufre inseguridad, no puede salir de la casa”, afirmó, señalando que el problema dejó de ser esporádico y pasó a condicionar la vida cotidiana.
Cosso sostuvo que uno de los factores centrales es la megatoma, a la que definió como un punto crítico que nunca fue abordado de manera estructural. “Tenemos la megatoma más grande de Argentina”, señaló, y cuestionó que las respuestas oficiales hayan sido superficiales: “Lo único que hicieron fue poner un hornito en la plaza”.
Para el exdelegado, la problemática no se limita a Los Hornos. “La megatoma afecta no sólo a Los Hornos, genera inseguridad en toda La Plata”, advirtió.
También marcó diferencias con su etapa al frente de la delegación. “En Los Hornos hacíamos operativos de calles y mejorado, hoy está detonado”, sostuvo, al referirse al mantenimiento urbano y a la presencia territorial. En esa línea, cuestionó la cercanía de la actual conducción con los vecinos: “El vecino no conoce a la delegada, falta escuchar”.
Uno de los puntos más sensibles fue su lectura política sobre el conflicto de la toma. “No hacen nada porque les sirve políticamente. Hacen uso electoral de la gente que tomó el terreno”, afirmó, y agregó que a su entender “no hay voluntad política”.
Consultado sobre la gestión municipal en general, fue categórico: “Hoy tenemos un municipio que está del lado del delincuente”. La frase, explicó, apunta a lo que considera una ausencia de decisión firme frente al avance de la inseguridad.
Cosso reconoció que existen obras visibles, como la remodelación de la plaza, pero planteó que no alcanzan. “El vecino valora que hayan arreglado la plaza, pero de qué sirve si no te podés tomar un mate porque te roban”.
En el cierre, dejó un mensaje personal ligado a su historia en el barrio: “Quiero recuperar Los Hornos. Es un lugar que me dio todo y le quiero dar todo lo que se merece”.
En un contexto donde la seguridad se consolidó como la principal preocupación vecinal, la voz del exdelegado vuelve a insertarse en el debate local, con críticas directas y una propuesta centrada en la recuperación del orden y la gestión territorial.