Según las últimas proyecciones del Banco Mundial, la economía argentina mantendrá un ritmo de expansión cercano al 4% anual durante 2026 y 2027. El organismo internacional también estimó que el país habría crecido un 4,6% en 2025, consolidando una etapa de recuperación tras los cambios económicos impulsados por el gobierno de Javier Milei.
Las previsiones fueron publicadas en la edición más reciente del informe Perspectivas Económicas Mundiales, donde se analiza el desempeño de Argentina en un contexto global atravesado por tensiones financieras, incertidumbre política y un crecimiento regional moderado.
El informe señala que, hacia finales de 2025, el clima político interno —marcado por las elecciones legislativas— generó episodios de volatilidad financiera. Esta situación provocó presiones sobre el tipo de cambio y un aumento de las tasas de interés, factores que podrían limitar el consumo y la inversión en el corto plazo. No obstante, el respaldo internacional, particularmente de Estados Unidos mediante líneas de swap, ayudó a estabilizar el escenario financiero.
Uno de los puntos destacados por el Banco Mundial fue la modificación del régimen cambiario. La adopción de un sistema de bandas cambiarias en abril de 2025 habría fortalecido la flexibilidad del tipo de cambio, permitiéndole actuar como un mecanismo de absorción frente a shocks externos y desequilibrios financieros.
A pesar de los desafíos, Argentina se ubicaría entre las economías de mayor crecimiento de América Latina en 2026, junto con Panamá y República Dominicana. Esta performance contrasta con el promedio regional, que muestra una recuperación más lenta y dispar entre los distintos países.
En materia fiscal, el organismo recordó las dificultades históricas del país para sostener reglas de disciplina presupuestaria, especialmente a comienzos de los años 2000. Sin embargo, remarcó un cambio significativo desde la asunción de Milei a fines de 2023. La implementación más estricta de reglas fiscales permitió alcanzar superávits primarios desde principios de 2024 y reducir el costo del financiamiento.
El Banco Mundial también subrayó que el endurecimiento de la política fiscal y monetaria fue clave para desacelerar la inflación, que en 2025 alcanzó niveles considerablemente más bajos que en años anteriores.
En cuanto al panorama regional, el informe proyecta que América Latina y el Caribe crecerán un 2,3% en 2026, tras haber registrado una expansión del 2,2% en 2025. Para 2027, se espera una mejora más marcada, con un crecimiento cercano al 2,6%, impulsado por una recuperación del comercio y una demanda interna más sólida.
En ese contexto, Argentina se mantendría como uno de los motores de crecimiento de la región durante los próximos años, apoyada en el programa económico vigente y en un mayor orden macroeconómico, de acuerdo con las estimaciones del Banco Mundial.