El presidente Javier Milei respaldó de manera enfática la caída del régimen chavista en Venezuela y destacó el rol decisivo de Estados Unidos en el operativo que derivó en la detención de Nicolás Maduro. En una entrevista con Andrés Oppenheimer en CNN en Español, el mandatario afirmó que lo ocurrido debe interpretarse como un proceso de liberación y no como una invasión, y aseguró que Argentina está dispuesta a acompañar cualquier iniciativa internacional orientada a desmantelar estructuras narcoterroristas.
Durante la conversación, Milei calificó al chavismo como una dictadura criminal, con fuertes vínculos con el narcotráfico, y lo comparó con el régimen cubano. Según sostuvo, el denominado socialismo del siglo XXI suele acceder al poder por mecanismos electorales para luego consolidar sistemas autoritarios sostenidos por las fuerzas armadas.
En ese sentido, el Presidente fue tajante al rechazar las críticas a la intervención liderada por Washington. “No se puede hablar de soberanía cuando el poder es ilegítimo y se mantiene mediante la represión”, remarcó, al tiempo que celebró el rol de Donald Trump en el desenlace del conflicto venezolano.
Consultado sobre una eventual participación argentina en acciones futuras, Milei afirmó que su gobierno evaluará cualquier solicitud formal que reciba, pero dejó clara su postura ideológica: “Vamos a dar la batalla por la libertad en todo el mundo”. También descartó que el escenario actual implique un resurgimiento del antiimperialismo en la región y sostuvo que ese discurso busca encubrir los abusos cometidos por regímenes autoritarios.
En el plano regional, el jefe de Estado cuestionó a los gobiernos que promueven una salida negociada con los remanentes del chavismo. Apuntó especialmente contra Brasil y marcó diferencias con Luiz Inácio Lula da Silva, a quien considera alineado con el eje socialista latinoamericano. A su juicio, esas posiciones buscan garantizar impunidad política a los responsables de años de violaciones institucionales.
Milei también reveló avances en la conformación de un bloque regional “pro libertad”, integrado por cerca de diez países que, según afirmó, comenzaron a abandonar el relato del socialismo del siglo XXI. La iniciativa es coordinada por el canciller Pablo Quirno y podría tener su primer encuentro formal durante el primer trimestre de 2026.
En materia económica, el Presidente defendió con cifras el rumbo de su gestión. Aseguró que su gobierno llevó adelante el ajuste fiscal más grande de la historia, con la eliminación del déficit del Tesoro en el primer mes de gestión y del déficit del Banco Central en seis meses, tras un recorte real del gasto público del 30%. Además, destacó la desaceleración de la inflación y la reducción de la pobreza, que atribuyó a la corrección de los desequilibrios macroeconómicos heredados.
En política exterior, Milei ratificó el alineamiento estratégico con Estados Unidos e Israel, y resaltó su relación personal con Donald Trump y con el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu. Si bien reconoció la relevancia comercial de China, aclaró que la Argentina tiene definida su posición geopolítica del lado de las democracias occidentales.
Para cerrar, el mandatario reafirmó su compromiso de profundizar las reformas estructurales, avanzar en la desregulación y consolidar a la Argentina como una de las economías más libres del mundo.