Los principales índices bursátiles de Estados Unidos cerraron la jornada del lunes con fuertes alzas, impulsados por el entusiasmo de los inversores luego de la operación militar estadounidense que derivó en la captura del líder venezolano Nicolás Maduro.
La noticia generó expectativas sobre un posible cambio político y económico en Venezuela, país que concentra las mayores reservas probadas de petróleo a nivel mundial. El mercado reaccionó anticipando una eventual apertura del sector energético y una mayor presencia de compañías estadounidenses, lo que disparó el apetito por el riesgo.
El Dow Jones Industrial Average encabezó las subidas y alcanzó un nuevo máximo histórico. El índice avanzó 1,23% y finalizó en 48.977,18 puntos, tras superar durante la sesión el umbral de los 49.000 puntos por primera vez. El S&P 500 subió 0,64% hasta las 6.902,05 unidades, mientras que el Nasdaq ganó 0,69% y cerró en 23.395,82 puntos. La rueda estuvo acompañada por un volumen de operaciones inusualmente alto, con más de 19.100 millones de acciones negociadas.
El sector energético fue el principal motor del rally. Los inversores apostaron a que un cambio de liderazgo en Caracas podría derivar en el levantamiento de sanciones y en la reapertura del mercado petrolero venezolano a empresas internacionales. El índice energético del S&P 500 trepó 2,7%, alcanzando su nivel más alto desde marzo de 2025.
En ese contexto, Chevron —la única gran petrolera estadounidense que mantenía actividad limitada en Venezuela— registró una suba cercana al 8%. Otras compañías del sector, como Exxon Mobil y ConocoPhillips, avanzaron más del 2%.
El optimismo se reforzó tras declaraciones del presidente Donald Trump, quien afirmó que su administración evalúa permitir inversiones multimillonarias de petroleras estadounidenses para recuperar la infraestructura energética venezolana. Según el mandatario, el proceso no implicaría costos para los contribuyentes y los ingresos del petróleo serían utilizados para financiar la transición política. Desde la Casa Blanca confirmaron que esta semana habrá reuniones con ejecutivos del sector para analizar un aumento de la producción.
Las acciones financieras también mostraron un desempeño destacado. El índice financiero del S&P 500 subió 2,2%, con avances superiores al 3% en Goldman Sachs y JPMorgan Chase, que además alcanzaron nuevos máximos históricos. Analistas señalaron que los inversores están rotando hacia bancos y entidades financieras en busca de oportunidades fuera del sector tecnológico.
El repunte se extendió al sector de defensa, en un escenario internacional más activo tras la captura de Maduro y su esposa, quienes comparecieron ante un tribunal federal en Nueva York por cargos vinculados al narcoterrorismo. Las acciones de Lockheed Martin y General Dynamics avanzaron cerca de 3%, llevando al índice aeroespacial y de defensa del S&P 500 a un nuevo récord.
En tecnología, Tesla rebotó 3,1% luego de siete ruedas consecutivas en baja. En cambio, Apple retrocedió 1,4% y Nvidia cayó 0,4%. Las compañías vinculadas al mercado de criptomonedas registraron fuertes subas, acompañando el repunte del bitcoin a su nivel más alto en más de tres semanas. Coinbase se disparó 7,8% tras una mejora de recomendación por parte de Goldman Sachs, mientras que Strategy ganó casi 5%.
En el mercado de materias primas, el petróleo Brent subió alrededor de 1,3% y se ubicó cerca de los 61 dólares por barril, en medio de la volatilidad y las dudas sobre la velocidad con la que Venezuela podría incrementar sus exportaciones. Analistas advirtieron que, pese al entusiasmo inicial, la recuperación plena de la producción podría demandar varios años debido al deterioro de la infraestructura.
El oro también mostró una fuerte suba, con un avance cercano al 2,9% hasta los 4.457,90 dólares la onza, reflejando la búsqueda de cobertura frente a posibles tensiones geopolíticas. La plata, por su parte, registró una ganancia superior al 7%, superando los 75 dólares.